En Murcia ya es un hecho que no hay violencia machista y que aquí nos matamos los unos a los otros sin ningún planteamiento ni idea previa.

Aquí en Murcia gracias al PP y a VOX los hombres y mujeres serán juzgados igual cuando comentan un delito.

Perdonad mi ignorancia sobre las leyes pero creía que eso ya se hacía, que un asesinato se juzgaba como asesinato y que no se miraba si el asesino era hombre o mujer para declararlo culpable sino que se barajaban otros factores como la intencionalidad, la premeditación o la circunstancias que habían llevado a cometer el delito pero debe ser que no era así y que han venido estos nuevos iluminados a resolver el problema.

En la parodia que es nuestro gobierno, en donde algunos creen que por sentarse en un banco de la asamblea ya son políticos, se viene diciendo que las mujeres también matan y que por eso ya no se puede hablar de violencia machista, y ahora la violencia de género debe pasar a denominarse violencia intrafamiliar, dejando fuera, entiendo, aquellos otros delitos que cometen los hombres contra las mujeres y que nada tienen que ver con su relación familiar.

Porque debe ser que este gobierno del PP murciano que ha acatado las imposiciones de su extrema mano derecha cree que los delitos solo se dan dentro del ámbito familiar (idea también muy macabra, por cierto) y que esos son los que han de regularse y que el resto de mujeres muertas a manos de desconocidos no forman parte de ningún patrón que la sociedad deba corregir.

Es sabido, por la mayoría, que lo que no se nombra no existe así que de un plumazo, en Murcia, ya no existe ni existirá la violencia machista. Las mujeres ya no vamos a ser potenciales víctimas solo por el hecho de haber nacido mujeres. Porque de eso se trata la violencia machista, de que las mujeres van a morir por manos de los hombres por el hecho de ser mujeres.

Hace años con la política del hijo único en China nos llevábamos las manos a la cabeza porque aquel país dejaba en la cuneta a miles de niños por haber nacido mujeres y a su rescate llegaron las adopciones internacionales para salvar a esas niñas-mujeres que no tenían un futuro claro.

Actualmente en España, están sentenciadas a muerte todas las niñas que nacen por el hecho de haber nacido mujeres. Potenciales víctimas de una sociedad machista que no quiere reconocer su delito porque supondría tener que tratar a la mujer de igual a igual y eso, ciertos hombres, y lo peor de todo, con poder, no lo van a permitir.

Así que se acabó de hablar de violencia de género y de violencia machista, si las mujeres son asesinadas no es porque un hombre se sienta con el derecho a hacerlo, son asesinadas porque sí, porque la rueda de la fortuna ha caído sobre ellas y lo mismo podría haberles tocado el premio gordo de la lotería que el navajazo del novio despechado. ¡Mala suerte, te jodes por haber nacido mujer!

Que las mujeres son capaces también de matar es una realidad pero, cuando lo hacen no es bajo el supuesto de «lo mato porque es un hombre» como pasa con la premisa machista.

Que hayan mujeres asesinas no es argumento para negar otra realidad: las mujeres son asesinadas por culpa de una sociedad que pone en manos de los hombres-machos todo un mundo para su uso y disfrute. Y, en ese mundo se encuentran desde las selvas, a los animales y, por supuesto, lo que aquí nos interesa, la otra representación de la sociedad que son las mujeres.

Cuando alguien muere a manos de otra persona entran en juego cuestiones ideológicas, religiosas, políticas, etc. Porque es evidente que no se juzga igual una muerte que otra.

¿Acaso cuando un policía mata a un hombre, en el ejercicio de su trabajo, no se le puede acusar de asesino pero si un militante de ETA mata a un guardia civil se le llama terrorista y se le juzga como tal y no como un «simple» asesino? La consecuencia es la misma, una persona muerta en ambos casos, pero como sociedad sabemos diferenciar con meridiana claridad un hecho del otro.

Por lo tanto, las circunstancias y razones por las que se comete un asesinato condicionan y muestran una realidad que ahora nos quieren negar.

La intencionalidad con la que se están matando mujeres en España no es fruto de la casualidad, es la consecuencia de una mentalidad social que sigue representando a la mujer como un ser inferior creado para el uso y disfrute del macho.

Un hombre mata a una mujer porque se siente con el derecho de hacerlo, porque se le ha enseñado que su vida de macho es más importante que la vida de una hembra.
Porque la sociedad lo ha convertido en un rey tirano, caprichoso y presa de sus instintos. Lo que gráficamente vendría a ser un mandril con corona.

España es el tercer país en el mundo de turismo sexual. Dicho de otro modo, el tercer país con más puteros por metro cuadrado.

Las leyes de violencia de género «no les representan», les resultan humillantes, inconcebibles y fuera de lugar, ¡lógico! porque supondría dejar de jugar con su juguete favorito.

¿Por qué hay leyes antiterroristas?, porque los hombres-políticos están en la diana.

En donde no haya un hombre-macho en peligro no habrá ley que se precie. La violencia de género no va con ellos porque no están en la diana.

Aunque no se dan cuentan de que una sociedad machista también les perjudica a ellos (a los machos) porque les impide crecer como seres humanos pero, dudo que eso les importe mucho.

Ellos, está visto que tienen el poder y la gloria, y ahora, desgraciadamente un asiento en el gobierno para tergiversar la realidad y negar el asesinato de mujeres por violencia de género, por violencia machista, por hombres-mandriles.

Solo una última cosa: dime lo que defiendes y te diré quién eres. Bienvenidos a la nueva España.