Como en muchos otros temas, mi opinión no la tengo del todo definida, así que simplemente expondré lo que ahora mismo pienso sobre el tema y otro día, ya veremos.

De momento me reafirmo en una postura abolicionista respecto de la prostitución.

La prostitución se ha denominado siempre como el oficio más antiguo del mundo, aquí el uso de las palabras es engañoso, porque al otorgarle la denominación de oficio, de trabajo, se le otorga un atributo social que, a mi juicio, no tiene.

¿Por qué la prostitución no es un trabajo si se paga por ella?, el hecho de que haya un intercambio económico, no eleva a categoría de trabajo la acción que se realice. Por ejemplo, el camello de barrio, ¿está ejerciendo un trabajo?; un sicario, ¿está realizando un trabajo?; no, en ambos casos vemos con meridiana claridad que no se está realizando un trabajo, aunque en ambos casos haya intercambio económico.

¿Qué necesita una acción para que sea reconocida como trabajo?, que aporte unos resultados, que se genere un bien. Para que una acción se considere trabajo, debe obtenerse con dicha acción un bien material o inmaterial.

Que la prostitución se reconozca como “el oficio” más antiguo del mundo no le da valor en sí mismo, puesto que algo que se perpetúa en el tiempo no necesariamente tiene que ser aceptado.

Si tanto defendemos el avance de los tiempos, a lo mejor ha llegado el momento de replantearnos que la prostitución no es un acto que proporciona a la sociedad un bien común sino particular y circunscrito exclusivamente a las pulsiones masculinas. Pulsiones que la sociedad acepta como si los hombres fueran simples animales primitivos que se guían exclusivamente por sus instintos, yo, en el caso de que fuera un hombre, me ofendería que la sociedad me señalara como un ser incapaz de mantener el control sobre mi cuerpo.

Pero no podemos esperar otra cosa de una sociedad que está hecha a imagen y semejanza del hombre y todo lo que en ella se encuentra está “creado» para su disfrute y para dar rienda a sus caprichos, instintos, necesidades, frustraciones…, como puede ser desde matar animales por placer a utilizar a las mujeres para su placer.

Por otro lado, soy abolicionista, de momento, porque, como todo el mundo, me muevo por una ética personal (cada uno puede elegir la que quiera, ¡faltaría más!), y, la mía, también de momento, está basada en ciertos principios kantianos como son: obrar solo según la máxima por la cual quieras que tu acción se convierta en ley universal y que los seres humanos nunca sean tratados como un medio sino como un fin en sí mismos.

Atendiendo a estos dos razonamientos, pregunto a los hombres que van de putas, ¿queréis que la prostitución sea un acto universal por parte de las mujeres?, es decir, ¿lo querríais para vuestras madres, hermanas, hijas o, para vosotros mimos en caso de que fuerais mujeres?, ¿consideráis a las mujeres un fin en sí mismo o solo un medio para vuestros fines?

Otro de los argumentos con los que se defiende el ejercicio de la prostitución, además de ser el oficio más antiguo del mundo, es que una mujer tiene derecho a hacer con su cuerpo lo que desee. Y, yo, estoy de acuerdo. Aunque en este argumento está encubierta una trampa y es que no es la mujer la que hace con su cuerpo lo que quiere es el hombre el que hace con el cuerpo de la mujer lo que él quiere. Además, como paga, está en el derecho de exigir. Aquí lo de que el cliente siempre tiene la razón es una puta y jodida realidad.

En resumen, considero que la prostitución forma parte de una construcción social a escala del hombre, y de ahí mi rechazo, no es una cuestión moral, es una cuestión de equidad. Aceptamos los pilares de la sociedad sin planteárnoslos, entramos en el juego porque ya estaba en marcha cuando nacimos y nos adaptamos a él, sea este justo o no. La prostitución es una creación del hombre para el hombre en donde se objetiviza a la mujer y es convertida en objeto de consumo, de material mercantil, de objeto de compra-venta y,  por lo tanto, no puedo estar de acuerdo con ella.

Para mí no es una cuestión de si se ejerce o no libremente, el foco no lo pongo en las prostitutas sino en el hombre que paga por follar con ellas. El final de la prostitución, ¿no será, entonces, una cuestión de educación del hombre?

Reflexión: Si pudiéramos crear una sociedad desde cero, ¿incluiríais la prostitución en ella?

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